4.10.11

Falso Testamento


La indecision absoluta de su ardid
Entre lenguas sumisas al viento
Entendibles a largas distancias
Viajando por el lento, etereo tiempo

Como el oxido se torna al incauto ambar
Vivo rojizo ardiente quizas subsecuente
Buscando carcomer solamente y atacar
Al inocente escondido en su propia mente

Pobre de quien busque vivir en falsedad
Enfatizando la distancia sin empatia
Rebuscando encontrarse a alta edad
Sin saber de la mascara que contenia

Su mirada apacigua al desconsolado
Pero su corazon miente en silencia
Y la decepcio fortuita del esperanzado
Se derrumba como el calido incienso

Arrumbado entre la maleza crepuscular
Se cierne la mentira en su entereza
Con su veloz y penetrante espejo ocular
Estupefacto el espectador en su creencia

Quizas de dos vocales, una se revela
De un acontecimiento, seis divergen
Y la mentira esta vez
Fue la ganadora.